Y CAMINAR NAVEGANDO: UN TRAPO ALBIAZUL EN EL BARCO

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Daniel Escobar.

Tras terminar la escuela secundaria en La Plata, Daniel Escobar se hizo marino mercante y giró por el mundo. En cada viaje, lo primero en empacar era la bandera del Lobo. Hacedor de un reconocido ciclo radial partidario, explica por qué a Gimnasia se lo considera un “grande” en Mar del Plata y revela una meritoria suspensión por izar un pabellón tripero.

“Nacido, criado y formado en La Plata, a los 17-18 años me hice marino mercante y me fui de la ciudad, teniendo que estar además mucho tiempo en el extranjero. Siempre navegando, pero siempre con un trapo de Gimnasia en el bolso. A cada barco que subía, dentro de la indumentaria, era lo primero que ubicaba”.

Quien habla, Daniel Escobar, radicado desde 1987 en Mar del Plata, fue uno de los fundadores de la Filial “René Favaloro”, la primera de un equipo de primera en la ciudad balnearia.

Luego participó de la peña marplatense; también de la Filial Torito Naón y finalmente llegó la “Lobos de Mar”, entidad que marcó toda una época.

“Fue un boom realmente, con eventos, mucho movimiento, mucho ruido. El corazón de Gimnasia es eso, y la gente se enganchó. Logramos juntar 400 socios para el Club. Y después, imitando lo hecho por Gimnasia, se formaron filiales de otros clubes como Boca, River, Independiente, Huracán, San Lorenzo, tras todo este ruido que generamos nosotros, y además pioneros en el banderazo en la Rambla. Fue por una copa de verano, llegando a juntar más de 5 mil personas y luego la caravana al estadio. La gente no entendía nada y también esa fue una idea luego copiada”.

Además, la actividad en el local estratégicamente ubicado en Libertad y Los Andes (con fachada intervenida), era muy intenso, sumando un fuerte compromiso social para las necesidades de la comunidad.

En lo que hace a sus recuerdos de abrazar al Lobo, recuerda: “a los seis años, de la mano de mi viejo, no me voy a olvidar nunca… me llevó a la tribuna de 60. Era un Gimnasia-Vélez, veía la tribuna del Bosque y se venía abajo de gente, ¡la fiesta que era! Realmente quedé impactado, me enamoré de eso”.

“Mi viejo era pañolero municipal y estaba en la gruta; además iba a la colonia del Club, por lo que mi infancia fue en el Bosque. A los 11 o 12 ya me empecé a largar solo en la cancha e incluso en las caravanas en trenes de visitante, algunas escapándome de casa. A los 15 o 16 ya iba frecuentando la barra en la época del Negro José Luis, Chachi Alonso, el Flaco Olivia, Chiche Mendoza, el hermano del Negro José Luis, el Negro Julio, tantos otros. Siempre acompañé, no era tan loco como todo ese grupo”, rememora.

Ya en su faceta laboral, expresa: “Mi primer viaje en la Marina Mercante fue desde Río de Janeiro, subiendo hasta llegar a Canadá, pasando por varios países. Cada vez que llegaba a un puerto, la escena se repetía y era buscar un locutorio para llamar a mi vieja a ver cómo había salido Gimnasia. A veces se enojaba porque no le preguntaba ni cómo estaba ella, ‘siempre con Gimnasia, siempre con Gimnasia’, me reprochaba. Además, a cada barco que llegaba le cambiaba el cortinado por uno azul y blanco. Fueron muchos años en esa vida, incluso con la línea Alejandría-Nueva York, pero al llegar a un puerto, lo prioridad era saber qué pasaba con el Lobo”.

No esquiva tampoco hablar de algunos dolores de cabeza, como la vez que a un barco en el que trabajaba le labraron una multa de 50 mil pesos y a él le costó el despido y la suspensión por seis meses de su libreta de embarque personal ¿Por qué? Apenas por cambiar la bandera de la embarcación por una de Gimnasia.

“En Mar del Plata no conocía a nadie, con la radio me iba a la escollera de Luro y trataba de agarrar AM Provincia para escuchar los partidos. Quizás se me iba la señal, me movía, tratando de escuchar algo. Hice mierda más de cinco radios, obviamente, por enojos de partidos, cosa que nos pasó a todos los que estábamos lejos de La Plata”.

Y hablando de radio, Daniel tuvo el honor de estar al frente de “Gimnasia, un fenómeno social”. Primero fue en Radio Brisas, llegó el paréntesis de un año y luego fue convocado por la repetidora local de Radio La Red. En el ciclo, lo acompañaban Roberto el panadero; Pedro Mutto y Felipe Rossi, el historiador.

“Fue impresionante el éxito, sumado al público cautivo de Radio La Red. Afirmó la fuerza de Gimnasia en Mar del Plata más allá de aquello de los banderazos y las movilizaciones ante cada partido. Acá a Gimnasia se lo ve como un grande”, resalta.

Y completa: “El nombre del programa viene porque me quedó un día de estar en la puerta de socios, antes de entrar a la cancha. Justa estaba Néstor Basile con el ‘Gordo’ Oscar Montesino, habían hecho un comentario sobre un partido de visitante reciente que Gimnasia venía de copar y fue ahí que solté casi con timidez eso del fenómenos social y el ‘Ronco’ halagó esa definición y me quedó. Me acordé de eso al ponerle nombre al programa”.

“Mi gran sueño es llegar a un multimedio tripero, con estudios centrales en La Plata y que de Jujuy a Ushuaia haya programas y que todo lo recaudado vaya a las inferiores como gran objetivo”, sentencia.

Daniel Escobar.

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