GIMNASIA NEGATIVO

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¿Cómo empezó esto? Con un Pellegrino que prometía planteles de jerarquía, duplicar la cantidad de socios por medio de una campaña de marketing, brindar una cuota “cero” gracias a la cantidad de beneficios que recibirían los socios y obras nunca antes vistas en el club.

Para entender el presente hay que rastrear en el pasado inmediato. Desde que Gabriel Pellegrino llegó al club con el equipo profesional de fútbol masculino en el puesto 10 de la tabla de promedios, clasificado para jugar la Copa Sudamericana, que le inyectó a la tesorería 250 mil dólares.

De entrada, no se gestionó un sponsor en los únicos partidos internacionales. Se le negó a “Chirola” Romero y a Lucas Lobos la posibilidad de terminar su carrera en Gimnasia y tampoco pudieron organizarles un partido despedida. Bonifacio, Guanini, Alexis Martín Arias, Faravelli, todos jugando en primera, quedaron libres sin que le quedara un peso de ganancia a Gimnasia.

Pellegrino viajó dos veces a Europa, una “para buscar convenios que beneficien a Gimnasia” y otro viaje fue para vender a Hurtado. Pero cuando volvió nunca anunció ningún acuerdo, renunció sin demasiadas explicaciones el gerente de fútbol Roberto Depietri y el presidente terminó cediendo a Hurtado a Boca, a 65 kilómetros de La Plata.

Durante la gestión de Pellegrino pasaron: Gustavo Alfaro, Mariano Soso, Facundo Sava, Pedro Troglio, Hernán Ortiz y también jugadores que él eligió como Barrales, Rivas, Spinelli, Torsiglieri, Velázquez, Moyano, Alexi Gómez y Rosales, entre otros. Él elegía y Gimnasia pagaba los sueldos, mientras el promedio se desplomaba hasta la llamada providencial de Maradona.

Entonces la tregua. Pellegrino solamente tuvo que aceptar, algo que claramente no es muy meritorio, sería como decir que hay que felicitar al ganador del Loto porque fue a cobrar. Maradona no fue parte de un proyecto previo, eso está claro, al menos para los que están informados y cerca de la vida institucional.

Gimnasia tiene un presidente que fingió renunciar y estuvo en cuestión de horas en varias radios platenses hablando mal de sus pares de comisión directiva… Más tarde, ante un panorama institucional muy complicado, los hinchas aplaudimos que luego de faltarle el respeto se llamara a “Chirola” para estar en el Club.

Se apoya el trabajo de Messera-Martini y a los pibes que van llegando desde el semillero, pero no debe ser fácil en un club donde el vicepresidente que puso el dinero para que por fin se haga una obra en el Bosque tuvo que renunciar. El presidente que mintió que renunciaba, se quedó. Un club que no informa, donde una semana “se dice” que la mitad de las camisetas nuevas están en la Aduana y a la otra semana en una asamblea virtual el presidente asegura que esperará a ver si la empresa Romai le da “pelotas o algo” para después ver si empieza con acciones legales…

Si se repasan todos estos años del mandato de Pellegrino sin clásicos ganados, sin obras en el bosque hasta que llegó el aporte de Reina (que luego renunció) y un promedio que se deshizo hasta caer a los más bajo, queda en claro que lo de “un Gimnasia positivo con obras nunca antes vistas en el club y planteles de jerarquía” no se quiso o no se pudo hacer, quedó en la nada.

Para los profesionales y expertos quedará ver la cuestión económica, cuántos ingresos hubo en dólares por Magallán, Hurtado, Ibáñez, Rinaudo, Nacho Fernández, Paradela y dónde fue ese dinero. Pero la cuestión futbolística es clara en cuanto a números: sacando la tregua tras el llamado de Maradona y el freno de Messera y Martini ante la contratación de ignotas incorporaciones, no se puede rescatar casi nada de positivo.

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