MINUTO 70

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Furioso grito de gol. Matías Pérez García y Marcelo Weingandt, dos de los puntos altos. (foto: @gimnasiaoficial).-

La dupla exhibe credenciales. Una disposición táctica adecuada al contexto y al rival. Gimnasia atacó incesantemente, sufrió del fatídico minuto 70 pero tuvo dos lobos feroces en los flancos. Pasión y fortaleza en un día de emociones. Timoteo no está bien, pero la rapiña es tan veloz como ineficiente. Tanto en homenaje al maestro como en repudio a los rapaces, vamos con este análisis del triunfo lobizón en el cumpleaños bosquense.

Navarro Montoya; Herner, San Esteban, Goux; Cabrera, Escobar, Teté González, Licht; Lobos; Vargas y Delorte.

De memoria el último gran 3-4-1-2 de Gimnasia tiene fecha por aquel 2005. Un arquero muy seguro, stoppers agresivos y un líbero tiempista, dos aviones por las bandas, un doble 5 fuerte; un enganche de lujo, un goleador y… Delorte.

Salvando las distancias, el funcionamiento tiene sus antecedentes. Esta vez el dibujo táctico sería algo así como un 3-3-3-1 con una iniciativa de ataque clara y con una exigencia defensiva a los volantes mucho mayor.

Hoy algo taciturno pero firme Coronel que tuvo enfrente a una delantera leprosa poco amenazante pero que supo aguantar. Más certero Morales que Guiffrey, quien en el gol de Cingolani se queda a mitad de camino: ante la pérdida, amaga a salir a presionar y cuando quiere retroceder el hueco ya estaba abierto, Matías Pérez García en un estéril retroceso y su marca, mano a mano con el arquero. Sin embargo, tarea más que aprobada para una tríada defensiva que pocas veces en su carrera debe haber trabajado en línea de tres y que coordinó movimientos durante la noche.

Brahian Alemán y Matías Pérez García se alternaron adecuadamente en el rol de enganche. En un Newell’s tan cerrado atrás como el que presentó Burgos, las bandas fueron determinantes y allí, uno de los mejores wines del torneo, Johan Carbonero, volvió a explotar. MPG ha tenido en este torneo muchos más minutos en cancha de los que cualquiera esperaba. No sólo por su rendimiento inicial en Gimnasia sino por el buen juego de los juveniles, sin embargo, el ritmo le devolvió sus mejores momentos futbolísticos conocidos en All Boys y en Tigre entre 2011 y 2014. Novedad. Eric Ramírez hoy tuvo una buena asistencia. No fue mucho mejor lo de Cocimano en su lugar con un rendimiento que por ahora no logra deshacerse del temor y las taras del debut en primera.

Weingandt y Melluso son los jinetes portadores del estandarte de un renacer futbolístico comandado por Martini & Messera. Gran figura gran la del 57 que se mete en el bolsillo al triperío, que se brinda por el equipo con ímpetu y con mucha claridad con el balón. Por su lado, Matías Melluso tiene toda esa fortaleza para marcar y un poco menos de precisión a la hora de atacar, no en desmedro de su esfuerzo merecidamente reconocido con la cinta de capitán en otros cotejos.

Víctor Hugo Ayala se recuperó del flojo encuentro de la semana pasada y se comprometió con el juego en salida propia y con la atención necesaria para plantarse en los ataques frontales. Contener. Esa era la tarea del paraguayo para permitir el retroceso de los laterales, tanto de Melluso –que se paró más atrás que Weingandt– como del Chelo y también de Cabonero que se comprometió con la defensa.

El fatídico minuto 70

Desde comienzos del torneo lo hemos planteado. El equipo “corto” tiene problemas a la hora de los reemplazos. Cuesta mucho que los relevos puedan cumplir la función necesaria en el partido en que les toca entrar. El 11 inicial tiene que funcionar obligadamente los 90 minutos o siempre se terminará sufriendo. Además, el plantel sufre aún las secuelas del Covid 19. Ya no son contagios pero la capacidad aeróbica tuvo su merma.

Entonces. Al llegar el minuto 70, el cansancio natural de cualquier futbolista, más aún de los más grandes y más aún de quienes tuvieron Covid, hace mella en el funcionamiento. Los suplentes no calzan exactamente y Gimnasia necesita de un gran esfuerzo para sostener en pie el tramo final de los cotejos. Esto explica los usuales cambios para muchos “tardíos” de la dupla técnica. Durante la semana se entrena un once, y ese once será lo menos modificado posible. Sin ir más lejos, fue muy sobre el final del partido cuando Melluso se paró de 3 en una línea de 4 “formal”, lo cual habló bien de la decisión de no meterse atrás per se ni ante el segundo gol ni ante el descuento.

El Lobo demuestra de lo que es capaz y, peor, de todo lo que hubiese sido capaz en tiempos normales. Cuando revisamos el potente arranque de torneo, lamentamos aún más los problemas de semanas atrás. Bregamos por la pronta mejoría de Lucas Barrios y la puesta a punto física de todos los futbolistas. Sin duda alguna, este plantel se sigue formando y encontrará en la próxima temporada un punto de partida interesantísimo.

Esta vez fue un Newell’s liviano, con poca intención y con doble competencia. Pero las esperanzas de clasificación están intactas y el camino es el correcto. Salir a ganar.

Lautaro Fernández Elem.-

Tercer triunfo en el cumpleañero Juan Carmelo Zerillo (foto: @gimnasiaoficial).
Furioso grito de gol. Matías Pérez García y Marcelo Weingandt, dos de los puntos altos. (foto: @gimnasiaoficial).-

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