COMO EL FEMENINO

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El grito de gol en Parque Patricios. Lo gestó Carbonero, lo hizo Alemán.-

El partido a partido es parejo. Martini y Messera lograron subir el standard de rendimiento de un plantel que podía pero que nunca lograba mejorar sus condiciones. Aunque se vea en inferioridad o tenga una mala noche sabe que nunca será avasallado.

El último sábado en Valentín Alsina, Gimnasia y Esgrima La Plata comenzó su participación en el Torneo Apertura 2021 de fútbol femenino visitando a Lanús. Tuvo un primer tiempo muy flojo, terminando dos por cero en desventaja sin pudo imponer su juego y viéndose superado con un granate que con poco se llevó recompensa. En el segundo tiempo la actitud fue otra: se sobrepuso, asoció a sus volantes, filtró los pases y encontró las diagonales correctas para terminar en un empate en 3 con muchas emociones.

Un tiempo perdido y remontado en el complemento. Eso fue Gimnasia en Parque Patricios. «Regalamos el primer tiempo y para el segundo cambiamos la actitud”. Palabras textuales de Johan Carbonero. Baluarte del ciclo gimnasista de la dupla M&M.

Fiel a los mandamientos del técnico que se estrena, Frank Darío Kudelka hizo un Huracán simple. Bien parado atrás, presionando en mitad de cancha y ante la recuperación, lateralizar y buscar el centro. Se enfrentaban dos interesantes “doble 5”. MancillaAyala frente a RolónYacob. En ambos casos, un pulpo y otro posicional. Ni el paraguayo ni el ex Racing tuvieron su mejor noche y el despliegue lo tuvieron que realizar los más jóvenes. En el primer tiempo, Rolón acompañó a sus volantes para doblar la marca sobre Weingandt y Melluso, sobre Alemán y sobre Carbonero cuando hizo falta. Neutralizaron el juego que Gimnasia suele desplegar en tres cuartos de cancha y obligaron a Barrios a entrar más en juego. Muy bien lo del Potrillo que se afianza técnica, física y tácticamente como el centrofoward titular.

Mucha intensidad en Huracán que logró frenar al Lobo más que imponerse en ataque. Encontró el extravío de Palazzo y la mala posición de Rey en el certero cabezazo de Merolla. Un gol bastante sencillo, extremadamente habitual en el fútbol argentino. Nobleza obliga, Merolla convirtió lícitamente un segundo gol que fue anulado y que prende las alarmas en la preparación del juego aéreo defensivo.

En el segundo tiempo se vio al Gimnasia más conocido. Tromba por las bandas, presión y juego en el círculo central y el acierto que siempre pedimos: el pase atrás exacto en los desbordes de Johan –Sebastián– Mastrop…Carbonero. Alemán sin un gran partido se anotó uno más en la cuenta para lucirse en el balance general de su torneo.

Carbonero, Barrios, Weingandt, Mancilla, cumplieron con sobriedad. Si bien no fue la mejor noche de Guiffrey, no tuvo sobresaltos y Matías Melluso lució con honores la cinta de capitán, lo cual le valió incluso salir en camilla.

Como todos y cada uno de los partidos, el tiempo juega en contra del plantel. El aire escasea y el que más lo siente es Víctor Hugo Ayala. Se apostó por una dupla entre el mencionado y Cechini para poder dominar el balón, pero el ahogo del paraguayo termina por nublar sus ya escasos movimientos pasados los ochenta minutos.

Apostilla: hace varios partidos que Ayala no acierta con su prodigiosa pegada, ni pelotas paradas ni centros a la carrera viajan como lo hacían hasta hace unos pocos meses. Tomó esporádicamente su lugar de lanzador Matías Miranda pero sucumbió ante la confianza personal de Brahian Alemán con quien ahora se reparten la administración de los tiros libres.

Poco de Matías Pérez García, Eric Ramírez y más de lo mismo –siempre toma malas decisiones- y algo del número 5 que con los partidos va encontrando su lugar como relevo.

Estos partidos Gimnasia los perdía tonta, ingenuamente en algún descuido. Si bien hoy lo de Herrera fue importante, no fue un mal desempeño. La mejor defensa tripera es cuando su ataque está inspirado. Hoy no lo estuvo.

El Lobo suma. Más empates de los que nos gustaría, pero quizás menos derrotas de las que podíamos esperar. El rendimiento es alto y la entrega es total. Para nuestras pibas y nuestros pibes, el camino es tan arduo como esperanzador y el horizonte –como debe ser– aún distante.

Lautaro Fernández Elem.

El grito de gol en Parque Patricios. Lo gestó Carbonero, lo hizo Alemán.-

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