VEN, PUES TE QUIERO TANTO

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El gol que cerró el partido. La empujo Carbonero, lo gritan todos (fotos: @gimnasiaoficial).-

“Mis ojos al cerrar, te ven igual que ayer. Temblando, al implorar de nuevo mi querer. Y hoy es tu voz que sangra en mí. En esta tarde gris”, cantaba el tripero Julio Sosa. Una fecha más sin vivir el Bosque, sin abrazarnos bajo el goteo constante de las copas arbóreas. Pero una fecha más con un equipo noble, previsible y actitudinal. Vamos allá.

Se sostiene la regularidad en el rendimiento y se corrigen errores. Rompió la lógica del knock out: ganó un partido trabado, trabajoso. Fue superior pero sufrió y ganó uno de esos partidos que “hay que ganar”, resultado esquivo en las últimas fechas. Cada jugador se afianza en su puesto, conoce de memoria su rol y lo ejecuta de manera correcta. Muy buen partido de Gimnasia.

El siempre terrorífico horario de los sábados temprano. El partido exacto que puede alegrarte o destruirte el devenir del fin de semana. Si la derrota es un viernes a la noche el mal trago puede pasar un poco más rápido. Si es el domingo se mantiene en el contexto del horario pico de suicidios a nivel mundial, y si es el lunes, la vorágine reinante de la semana laboral puede por lo menos distraernos. Pero el sábado a las 14 horas es tremendo. Si se pierde, no importa nada. (Este “análisis” es un agregado sólo relativizador de la afección individual que a cada tripero nos genera la derrota cualquier día en cualquier hora de la semana).

El asunto es que se ganó. Mientras disfrutaba de imaginarme en alguna de esas plateas abrigadito en la tarde gris y tomando mate mientras veía al Lobo, o saltando a cancha llena junto a nuestros compañeros de destino, tomaba algunos apuntes.

La descripción del funcionamiento tripero puede copiar y pegarse de partidos anteriores. El estilo y las funciones son claras, la iniciativa es del Lobo, se diferencia entre su mejor o peor ejecución y, naturalmente, más o menos conversiones:

Se afianza la dupla central a fuerza de partidos. El ruedo le brinda a Leo Morales un aplomo y un tiempo que no tenía en su estreno como zaguero. Aunque parezca mentira, Germán Guiffrey mejora al Yacaré. El buen nivel del central surgido de la cantera mens sana, ordena y acompaña el crecimiento de un tipo con más experiencia.

Destacar sólo a la zaga sería injusto con los marcadores de punta, que cumplieron su rol prioritario en la marca y tuvieron gran iniciativa para llegar hasta incluso abajo del arco rival. Suerte la tripera de que el Laucha Luchetti no tuviera ni de cerca el desempeño del último partido de la Copa Maradona. De hecho, el gol técnicamente debiera computarse al 1 más que al 57.

Buen funcionamiento del doble cinco. Si bien Atlético Tucumán apelaba a un juego ofensivo bastante “básico” de llegar a tres cuartos de cancha, abrir juego y cruzar diagonales, puso en problemas a Rey en distintas ocasiones. La zona de Mancilla fue de Mancilla y la de Ayala, de Ayala. Se notó por momentos la mentalidad ofensiva de los carrileros al no verlos tanto marcando en campo propio. Quizás fue justamente eso lo que permitió a Carbonero hacer uno de sus mejores partidos del torneo. Se desentendió de una marca y logró desbordar cada vez que encaró. Si bien suele hacer una de más y evadir el pase a tiempo, lo que aportó en dinámica fue de lo mejor de la cancha. En un partido en el cual Brahian Alemán estuvo más atorado por el medio campo rival, el moreno y Matías Miranda fueron pistones de la presión generada en el eje de la cancha.

Dato no menor: tenemos un equipo con una técnica individual como no lo había hace tiempo. Gestos sencillos como el control o un pase corto marcan la diferencia cuando se dan de manera natural y no cuando son un acontecimiento extraordinario.

Barrios recupera nivel. Nivel personal. Cada partido en Gimnasia es mejor que el anterior y avanza hacia el rendimiento notable que supo tener en otros clubes. Es referencia permanente en el área y cuando sale de la misma, es simple y certero. No se nubla en su función y se ha preparado físicamente de una manera que le permite sostener a pleno los 75 minutos que todos esperábamos pudiera darnos. Convierte y si no convierte, genera. En el primer tiempo hubo ocasiones donde incluso exageró en su generosidad pudiendo definir.

En la segunda mitad el arranque fue de zozobra para el medio campo, lo que le dio aire a los tucumanos para atacar de manera frontal pero otra vez la defensa mens sana se plantó bien y supo despejar. Costó armar los contragolpes, jugó su partido también la cancha pero se pudo superar cuando aparecieron las asociaciones ofensivas ya conocidas.

Otro dato no menor: la llegada de Barrios, Carbonero, Mancilla, Weingandt, Rey, darle confianza a Alemán en primera y que la dupla técnica sea muy buena, identitaria y a bajo costo, también son decisiones de esta gestión. Es cierto que faltan refuerzos para ampliar el plantel, pero si el funcionamiento es bueno, la altura en el análisis exige señalar a quienes también aportaron dirigencialmente al buen rendimiento.

A Gimnasia le costó más la resolución que la definición. No le erró al arco, erró en algunos centros y pases filtrados lo cual es esperanza para la buena cantidad de definidores que llegan al arco de enfrente.

Es cierto que los visitantes mostraron poco. El tripero Franco Mussis nunca logró controlar a sus excompañeros ni generar ataques certeros. La movilidad del otro lobo, Ramiro Carrera, fue lo más inquietante en un esquema que tuvo apagados a Benítez, al BB Acosta y a Augusto Lotti –protagonista del momento “FUA el Diego” de la tarde– que le hubiese agregado sufrimiento a la contienda.

No para descorchar, pero sí para celebrar el buen ingreso esta vez de los reemplazos. Ramírez, Napolitano y Cecchini rindieron acorde a lo necesario. Sin embargo, aún se siente una brecha notable entre titulares y suplentes.

De los 12 puntos que pedimos en la última emisión, hoy tenemos tres. Se ganó y se sostiene y pule la idea de Martini y Messera. Huracán va a ser un rival duro, empiojando la mitad de cancha con Yacob y Rolón y con algunos delanteros a tener en cuenta cuando se amanecen inspirados.

Pero somos mejores. En mi prode se llenará la casilla visitante.

Lautaro Fernández Elem.-

El gol que cerró el partido. La empujo Carbonero, lo gritan todos (fotos: @gimnasiaoficial).-

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