EL CAMINO DEL 10

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Diego nos vio con otros ojos (foto: @gimnasiaoficial).-

Dejé pasar un día. Tomar un poco de distancia del evento para poder observarlo mejor. Un tipo que sabe más que nosotros hablaba de “la distancia del pintor”. Aquella prudencia observadora que necesita cotejar la totalidad del lienzo para no obnubilar ni decepcionarse ante matices o detalles.

Gimnasia no terminó su torneo a la altura de su participación. Vamos a analizar ambas, para quedarnos con la última, ya que es el conjunto del rendimiento y la idea la que debe sentar bases de crecimiento.

Empezamos por lo último. La resignación fue temprana. Mejor dicho. No tendría por qué haber habido resignación. Gimnasia tardó en entrar en partido. Lo mismo Banfield, lo mismo Talleres. El tripero tenía a priori menos chances matemáticas pero también el rival con más problemas de la zona. Con un técnico respetable –hasta este día lunes- y un buen esquema pero lejos de ese arranque arrollador de puntaje perfecto de la primera fase. Un equipo que vino a aguantar el partido y obtener fortuna en algún contragolpe o pelota parada como sucedió.

El local pudo presentar su “equipo ideal”. Con todos los players ya a disposición luego de la ola de contagios y suspensiones, García, Goltz y Weingandt se metieron de nuevo en el 11. En un primer momento se sintió la iniciativa y la intensidad propias del planteo de MartiniMessera pero poco a poco se fue apagando. No por una reacción fuerte del rival sino por una merma en el juego tripero. Cuando el sprint era acorde a la necesidad, la gran actuación de Luchetti contuvo distintos avances pero luego el Lobo se fue quedando.

El objetivo era ganar y en lo posible por varios goles para aumentar la diferencia sobre Banfield. Sin embargo, no se logró plasmar el juego que sí había aparecido en los últimos partidos. Quizás la sincera tentación de contar con Matías García le dio menos minutos de los que podría haber explotado Miranda, lo mismo teniendo que optar entre Guiffrey y Palazzo para acompañar a Goltz en la zaga, incluso siendo que el 36 rindió más que el 24.

Una desconcentración en pelota parada cuesta una conversión muy zonza para los tucumanos. No hubo faltas y Broun perdió un tiempo y la bisectriz del arco por quedarse “llorando” en el piso. Dejó un sinsabor el hecho de no “haber cumplido” con nuestra parte, más allá de que no hubiese alcanzado.

Dejando esto atrás. Vale destacar algunas cuestiones que hicieron de los últimos meses un momento esperanzador.

La partida de Diego fue un cimbronazo tremebundo. Para la humanidad y para Gimnasia en especial. Un equipo que creía justamente en su líder y que trabajaba para dar lo mejor, tenía además el respaldo del renombre, la espalda de poder incorporar refuerzos que “querían jugar en el equipo de Maradona”, abrir puertas a distintos mercados y obviamente, crecer aún más como institución. No obstante, si bien ese proceso se truncó, el envión persiste y hay trabajadores y dirigentes que han entendido el camino trazado por el 10. Lo comprendieron Martini y Messera por ejemplo. Quizás la dupla aproveche su lugar en Reserva para inculcar desde temprano ese espíritu como lo vienen haciendo. La dupla cumple y debe cumplir el rol que tantos resultados ha tenido. Si llegasen a ser ratificados al frente del primer equipo, debe ser pactada su continuidad posterior nuevamente en su lugar original, sea cual sea su devenir en el fútbol mayor, sea cual sea el nuevo coordinador de juveniles y sea cual sea la queja del hincha o el título del diario El Día.

Surgieron nombres muy interesantes, criados en cuna tripera, forjados en Estancia Chica y potenciados en la era Maradona. Los Matías García, Eric Ramírez, Contín, Ayala, Melluso, encontraron su mejor nivel y se potenciaron con llegadas como la de Goltz, Broun y Weingandt. La tarea es sostener pero fundamentalmente no quedarse con lo realizado. El espaldarazo será potente sólo si Gimnasia toma la decisión de que así sea.

Diego nos vio con otros ojos. Ahora el país también. Espero que nosotros sepamos hacerlo. 

Lautaro Fernández Elem.-

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