PELLEGRINO, ALTERADO, QUIERE LA RENUNCIA DEL VICE

0

Después del show de la falsa retirada, ahora el presidente quiere que se vaya del club Jorge Reina, quien a partir de los refuerzos, renovaciones en el fútbol y el inicio de las obras en el estadio, levantó a una gestión derrumbada.

En estos días hay que tomar decisiones importantes como la elección del coordinador de juveniles, el técnico de primera división, los refuerzos y empezar a pagar el concurso de acreedores. Pero la comisión directiva está paralizada por la división interna, como en la primera presidencia de Gabriel Pellegrino.

Aunque ingresaron nuevos dirigentes y vicepresidentes de buen diálogo con todos los sectores, como Jorge Reina y Antonio Gargigulo, hay algo que no cambió: los conflictos. El presidente no se sienta a analizar proyectos con sus pares, simplemente decide, ejecuta y a otra cosa.

A partir de noviembre de 2019, Reina empezó a gestionar con fuerza y velocidad. De entrada se encargó de cerrar los refuerzos y continuidades que pidió el cuerpo técnico; exigió más resultados al gerente de Marketing; se hizo cargo de negociar la renovación del contrato de Diego Maradona con resultado favorable para el club; pagó la franja central de la camiseta para su empresa porque nadie conseguía un sponsor importante y también financió con su patrimonio el inicio de las obras en el estadio del Bosque.

Pellegrino se dedicó a la AFA, al café con Marcelo Tinelli, la foto con Chiqui Tapia y a criticar las instalaciones de River Plate. A juzgar por los arbitrajes, en calle Viamonte no se lo toman muy en serio. Mientras el presidente divagaba por televisión sobre cómo mejorar “el producto”, en Gimnasia era Jorge Reina el que se encargaba del día a día del club y de resolver los problemas.

Lo que parecía una orquesta organizada y afinada, a medida que se fue desarrollando la pandemia se convirtió en una banda con acoples, interferencias y problemas en la división de tareas y roles. Desde las pequeñas ideas de Reina, entre ellas realizar una reunión con periodistas partidarios hasta los grandes proyectos como la continuidad de la platea Néstor Basile, empezaron a tener demoras y reparos.

La tensión fue subiendo a medida que se empezaron a debatir otros temas, como la continuidad de Marcelo Ramos en las juveniles, que desató una discusión entre Jorge Reina y otros directivos. Poco tiempo después, justo antes de comenzar las obras en el Bosque gracias al aporte económico de Reina, estalló el escándalo de la falsa renuncia de Pellegrino, que se declaró “incapaz de unir” a los dos sectores en pugna. Otra mentira para los socios. Lo que parecía una muestra más de la inestabilidad emocional y política del presidente, era en realidad una escena de teatro, sabía que la mayoría de dirigentes que le obedecen no le iban a aceptar la dimisión.

El vicepresidente y algunos colaboradores parecen sorprendidos de hasta dónde son capaces de llegar el presidente y su grupo, con tal de seguir haciendo lo que quieran en el club sin debatir nada. Lo último fue filtrar a la prensa supuestas conversaciones donde  Jorge Reina renuncia de forma verbal, algo que tuvo salir a desmentir el propio empresario. La mala leche de Pellegrino es evidente y su intención también: que los que no estén de acuerdo con lo que hace renuncien.

Un colaborador de una disciplina se anima a contar un poco qué pasa, pero no a dar su nombre: “quieren que el Colo ponga su plata pero no opine, a lo sumo que haga cosas en áreas menores como los dirigentes anteriores, pero sin cuestionar nada”. Después de repetir que habla en off the record, asegura que “lo mejor para Gimnasia es que Pellegrino siga choluleando con Tinelli, escuchando anécdotas del Bailando y que el Colo se encargue de las decisiones importantes”.

La elección del nuevo coordinador de juveniles va a echar luz sobre el futuro inmediato. Si finalmente el vicepresidente es escuchado, llegará Fabio Radaelli, en cambio si se sigue imponiendo el presidente, el que asumirá será Víctor Bernay. Además hay que elegir al técnico de la primera división y los antecedentes de Pellegrino manejando el fútbol no son muy alentadores. Darío Tempesta (2010) y Roberto Depietri (2017) como managers; Osvaldo Ingrao, Mariano Soso y Facundo Sava entre otros técnicos y refuerzos de “jerarquía” como Janeiler Rivas y Jerónimo Barrales, fueron obra de Gabriel Pellegrino.

Jorge Reina y Gabriel Pellegrino, durante la inauguración de la cancha de césped sintético en Estancia Chica que donó el vicepresidente. Foto: Camilo Balleto – Somos Lobos

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here