CACHO, ESTAMPA DIRIGENCIAL

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Héctor Atilio Delmar (1927-2020).

Héctor Atilio Delmar es exponente de una escuela directiva que -lamentablemente- ya no existe como tal. El recuerdo al cinco veces presidente en la palabra de Domingo Favaloro en exclusiva con Ginasiá y del referente de Compromiso Gimnasista, Fercho Domínguez, en diálogo con Radio Gráfica de Buenos Aires.

“Cacho tenía un gran don social en las relaciones públicas, en eso era inigualable”. Lo firma Domingo Favaloro, presidente del Tribunal de Honor de la última de las cinco comisiones directivas que encabezó Héctor Atilio Delmar, fallecido esta semana a los 93 años.

Por su parte, el referente de la agrupación Compromiso Gimnasista, Fercho Domínguez, entrevistado en el programa «Abrí la cancha» de Radio Gráfica, acota: “Delmar fue el exponente de una época del fútbol y de una escuela de dirigentes que ya no existe. En ese entonces tener vocación de servicio, conocer el Club, tener prestigio y dar lugar a los jóvenes eran valores más importantes que la fama o el patrimonio económico de los dirigentes”.

Los comienzos de Delmar como dirigente fueron en momentos en los que Cacho estaba encumbrado en la sociedad platense, a contramano del pésimo momento deportivo e institucional del Lobo.

“En esos momentos estaban en reuniones en la mismísima tienda Delmar varios gimnasistas, entre ellos mi primo Leopoldo Russo, exjuez federal, quien le pidió a Cacho que asuma como presidente, pero él decía no tener experiencia”, recapitula Domingo, primo del insigne cardiocirujano e ilustre tripero y mondonguero emérito, René Favaloro.

Domingo Favaloro.

“Ante la insistencia, por simbolizar una ‘prenda de unidad’, hubo que poner a mi primo René como cuasi mediador. Y fue así que René lo llama por teléfono con la misión de convocarlo, aceptó encabezar el Tribunal de Honor y así fue que Delmar aceptó”.

En igual sintonía, Domínguez puso de relieve que “Delmar no necesitó llevar gerentes de su empresa para conducir el Club. Armó un verdadero equipo de dirigentes notables, como Augusto Patiño Chaumeil, un excelente abogado y gran tripero y los vicepresidentes Jorge Antonucci (en el Departamento de Fútbol) y Lito Altuve, que llevó a Diego Maradona al Bosque en el 84 y también por supuesto René Favaloro en el Tribunal de Honor, entre otros”, como Tejo, Iturrería, o Andreucci.

Daniel Bayo, Carlos Timoteo Griguol y Fernando Domínguez.

Tras poner en un sitial de privilegio esa “imagen del ascenso”, en referencia al emocionado abrazo de Delmar y René Favaloro (exultante, como pocas veces se lo vio en público), al coronarse el ascenso de Gimnasia en 1984, Domingo pondera como una vuelta del destino que su apellido esté íntimamente ligado al Héctor Delmar dirigente. “Tuvo la dicha que me haya convocado para presidir el Tribunal de Honor en su último mandato, tal y como lo presidió René en la primera gestión de Cacho. Así, el apellido nuestro está en el comienzo de su trayectoria y en el final”, recalca.

Héctor Delmar y René Favaloro.

También destaca la importancia del hecho sin precedentes que un presidente de AFA entregue el trofeo de un certamen regular directamente al mandamás de un club, como fue el caso de Julio Grondona y Héctor Delmar, tras la final de la Copa Centenario que se adjudicó Gimnasia venciendo a River el 30 de enero de 1994. De igual modo pone en valor la visita del entonces presidente de la FIFA, João Havelange, para el festejo por los 100 años de nuestra institución.

Héctor Delmar, Lito Altuve y Diego Maradona. Foto: Archivo Flia. Altuve

Y Domingo sentencia: “Cacho tenía sin dudas un don especial muy en lo social, en las relaciones públicas, en eso era inigualable. Un estilo de alguien que siempre buscaba consensuar, sin conflictos, a todo nivel” por lo que “no fue un buen final que tenga que presentar la renuncia por divergencias internas en su última CD”, pero saldado en parte porque hasta el último momento, “cuando entraba desde la pérgola lo paraban a cada instante para saludarlo camino a la platea”.

Finalmente, en diálogo con el periodista Carlos Aira de Radio Gráfica, Fercho Domínguez reflexiona: “es para destacar lo que pasó en 2010, cuando Gabriel Pellegrino era el seguro ganador de la elección pero vio los promedios y se bajó. En cambio, Delmar se presentó a la elección y ganó en base a su historia. A sus 83 años no especuló con lo que le convenía a él ni con el momento difícil, entregó sus últimos esfuerzos porque Gimnasia necesitaba de todos. Por sus períodos anteriores y su último acto de entrega, merece el respeto y reconocimiento de todo el Club”.

Héctor Atilio Delmar (1927-2020). Revista Ginasiá

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