El doble estándar del periodismo deportivo

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Rafael Ton pone la lupa sobre la forma en que algunos medios y periodistas presentan ciertos hechos y acontecimientos, de acuerdo al club o deportista que los protagonice.    

Tripero, imaginate si Gimnasia hubiera estado 14 años alquilando, pululando por Quilmes e incluso en un año alquilándole el estadio a su eterno rival y así poder jugar en La Plata (y encima, por esos días, perdiendo 4 a 1 allí un clásico que lo alejó de lo más alto del torneo y le quedó como un sello de su centenario). Imaginate sí Gimnasia hubiera pasado años rogando para que no haya recitales en Tolosa para poder jugar en la región. ¿Qué hubieran dicho ciertos medios? 14 años así por no poder construir, a pesar de vender varios jugadores por millones y con tres anunciadas fechas de inauguración fallidas. ¿Hubieran dicho que éramos un club “modelo”?…

Imaginate, que después de 14 años se inaugura un escenario con 27mil ubicaciones y luego de que el equipo obtenga solo 4 puntos sobre 15, todo el fútbol se detiene por  una pandemia. Entonces el pequeño escenario que se “apropió” de una vereda pública y a pocos metros de un colegio, se queda sin uso. Disculpen mi desconfianza, pero creo que sí eso le pasaba a Gimnasia, algunos hubieran hablado de maldición o el colmo de la mala suerte. Pero al ser otro club, no dicen nada. Esto, claro, es mi óptica, es algo subjetivo, como son las opiniones de ciertos medios y sus periodistas deportivos.

Creo que todos sabemos que hay medios y periodistas en La Plata que han militado históricamente a favor de un club con hechos puntuales. Han tejido una telaraña para meter en la cabeza que la historia vale solamente desde 1967 y calificando “polémicas” y “escándalos” según los colores. Hay eslabones y datos de la historia que fueron borrados y otros subrayados con color flúo.

La gira europea de Gimnasia, con los triunfos frente al Barcelona y al Real Madrid, o el robo arbitral que dejó sin campeonato a Gimnasia en un torneo largo en 1933, incluso el clásico donde Gimnasia con un equipo amateur les ganó en el Bosque a los “profesores”, fueron presentados con mucho menos espacio y menos pomposos adjetivos que otros hechos. Los torneos nacionales eran torneos oficiales cortos que no se jugaron más, sin embargo, algunos periodistas deportivos en La Plata no recalcan esto. Pero sí lo hacen con la Copa Centenario, torneo también oficial pero no regular que Gimnasia ganó en forma invicta y venciendo en la final a River Plate. 

Si hilamos más fino encontraremos un montón de datos de arbitrarias omisiones, cito dos ejemplos: nunca se refirieron una previa condena por corrupción por parte de la justicia francesa, cuando fue contratado o mientras trabajaba como director técnico albirrojo Jorge Burruchaga; Nunca recuerdan el tema del pasaporte falso de Sebastián Verón o su desempeño en la selección argentina frente a la selección británica, siendo ex jugador del Manchester United.

La contundencia del 6 a 0 a Boca en 1996 obligó a hablar sobre aquel partido, pero hemos notado que, en La Plata,  casi siempre lo hicieron enfocando la figura de Timoteo Griguol y eludiendo completamente referirse al categórico fracaso de Bilardo con un presupuesto multimillonario en jugadores, que quedó en clara evidencia aquella tarde y en la sumatoria de derrotas, como también le pasara después en Sevilla. Durante las notas en aniversarios de aquel 6 a 0 en la Bombonera ¿Usted vio alguna que recordaran que Gimnasia fue el primer equipo en ganarle a Boca marcándole 6 tantos en el profesionalismo y que Arturo Naón, fue el primer jugador en marcarle 3 goles en un mismo partido?

¿Cuántos de los nuestros saben que Gimnasia dio tres vueltas olímpicas en 1 y 57? ¿Y que una de esas vueltas fue en el primer cuadrangular internacional de la ciudad, poco antes que se desarrollaran certámenes interamericanos? Fue Algo humillante para Estudiantes que lo organizó (por primera vez se jugó un Nacional-Peñarol fuera de Uruguay) y que luego de empatar, Gimnasia dio una vuelta olímpica siendo local en su propio reducto. ¿Acaso esto no importa porque ocurrió hace mucho? Decir esto sería tan parcial como juzgar nula una copa internacional porque fue hace mucho y no había antidoping e incluso hubo jugadores que mostraron actitudes de violencia desmedida.

Muchas veces el mensaje cambia por la manera en que se transmite. Muchas veces adjetivar, subrayar u omitir el contexto y ciertas circunstancias equivale a levantar o desmerecer un triunfo. Pero pongámosle que publicamos una nota destacando que en 1983 Boca, River y San Lorenzo estaban en uno de los peores momentos de su historia, y que Estudiantes ganó un torneo donde le tocó enfrentar a Ferro, Temperley, Racing Club (sí, el año que Racing descendió) y que el equipo platense se consagró campeón por diferencia de gol, al perder con Independiente la segunda final, contra un Independiente que tenía como objetivo la Copa Libertadores. Pero claro, decir esto es tan rebuscado como ponerse a hablar de una derrota de un equipo a raíz de la nota de un fallecimiento.

Es evidente que el far-play vale según quién juegue, lo hemos comprobado en todos estos años. Lo vimos con algunos personajes que se colgaron del talento de Maradona. Ciertos periodistas deportivos salen enseguida a salvaguardar su imagen. Si como jugador se reía de la madre fallecida de un rival o de la muerte de un hijo pequeño, era “folklore”. Aunque sus propios compañeros lo hayan denunciado, nos decían que era “exagerado” lo de los alfileres y otras trampas para tratar de ganar un partido. Las goleadas en contra con planteles millonarios, no las calificaban de fracaso, como hicieron con otros.

No intente encontrar. Ningún medio tituló una nota «el infierno de Estudiantes» o algo así por aquel período 1993/1994 donde Gimnasia lo eliminó de la Copa Centenario, salió campeón en forma invicta y le ganó ambos clásicos del torneo 93/94 cuando los albirrojos descendían por tercera vez en su historia. (Aunque en una los reintegraron a primera por decreto) Y la memoria selectiva, por dar otro ejemplo, tampoco les permitirá escribir, cada vez que recuerden el descenso de River Plate, un «Ex-pincharrata» previo al nombre de Mariano Pavone, jugador que erró un penal aquella tarde. En ese caso, ninguno habla de «mística» ¿vieron?

Rafael Ton

Recomiendo leer estas dos notas para que quede mucho más en claro lo que se encubre y lo que se destaca de estos periodistas partidarios que se disfrazan de neutrales. Piden far play para todos, menos para su equipo.

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