Y TODO EL PUEBLO CANTÓ

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Pase lo que pase, ojalá tengamos memoria de estos hechos. Él llamó. Él nos eligió. Nos eligió por ser como somos. Eligió el Club del pueblo de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena y más allá también. Tomó el timón del equipo con el promedio más bajo. Él se arriesgó y vino a intentar apagar el incendio.

Nos eligió él. Y eso les duele a la yunta de enfrente. Hace unos días, Agustín Belachur por ESPN, previo a un enfrentamiento con River, entrevistó a sus simpatizantes, simpatizantes de un club que alega que a su estadio ingresan sólo los socios y teniendo en cuenta un puntaje. Medida tomada por la escasa capacidad del escenario. La entrevista deja en claro números precisos, en exiguos 4 minutos: 3 hinchas de River y 1 un hincha de Boca dispuestos a ingresar a un partido que supuestamente tendría únicamente socios locales.

Estos mismos simpatizantes que precisan que los premien con puntos para ir a la cancha con lluvia o para asistir a la Copa Argentina parecen disgustados al comprobar que por más que su club traiga jugadores, la atención, la prensa mundial, el bullicio, está en otro lado. Es que nada puede eclipsar ni hacerle sombra a lo que diga y haga el astro más grande de la historia del fútbol mundial. Y menos trabajando en un club tan pasional como Gimnasia. Todo lo que pasa en el Lobo se multiplica en distintos idiomas por todo el mundo, eso les duele. Incluso, hoy Gimnasia, esperemos que esta vez sus directivos sí hagan algo al respecto, es junto a Boca, River y Racing, el equipo que más gente suscita frente a las pantallas de televisión.

Gimnasia puede descender, eso hay que tenerlo en claro, no son gratis los desaciertos de Pellegrino que fueron destrozando el promedio durante toda su gestión. Pero las posibilidades matemáticas nos dicen que la hazaña puede darse. Y esto puede ser porque Diego llamó, y vino, y porque empuja todo un pueblo a un equipo que va tomando personalidad y entusiasma.

Las posibilidades son pocas. Tenemos mucho en contra. Pero estamos acostumbrados. Como siempre repito: la palabra fácil la han borrado en el diccionario de Gimnasia. En el 2009 nos decían que era imposible remontar un 0-3 y se pudo. En los años 90, cuando luchábamos solos por la cesión de tierras, nos dijeron que iba a ser imposible que nos dejaran construir nada en el Bosque y hoy tenemos las tierras a nuestro nombre, la tribuna Néstor Basile y hasta una tribuna alta sin estrenar. Nada fue fácil.

Hay que poner todo lo que se pueda, tratando de disfrutar de nuestras luchas y esperando que pase lo mejor, de eso se trata siempre, en todos los ámbitos de la vida. Suceda lo que suceda nos quedará esta presencia de D10S para siempre, en todos y cada uno de los libros de historia del fútbol. Es el Diego, el mismo que hizo ganar fama a algunos que después fracasaron en Boca con Macri y sus millones o en Sevilla. Hoy Maradona nos otorga infinitas posibilidades de crecimiento para el club. Está en los directivos demostrar que tienen la capacidad de capitalizar la presencia de Diego o dejar pasar la oportunidad.

Por ahora apoyamos la cabeza en la almohada con esperanza, algo que siempre tuvimos, sabiendo que nuestro amor por Gimnasia estuvo, está y estará, siempre, por encima de los resultados, pero eso sí, esta vez con un plus: el placer de que D1OS recaló en el Bosque y canta junto a nosotros, la más maravillosa música: las canciones de amor a Gimnasia. Disfrutemos. No digo alentemos porque eso viene incluido en la genética tripera. Pertenecemos a esa hinchada ingeniosa, odiosa (para los puritanos y la yunta de enfrente) y siempre fiel. Disfrutemos que somos como somos, y que lo mejor que nos puede pasar, finalmente salga como anhelamos o no, es haber estado en el Bosque, acompañados por los que más queremos, y haber sabido vivirlo, disfrutarlo, para no arrepentirnos de nada en el futuro.

Rafael Ton

Fotos: Kaloian Santos Cabrera

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