Dios y la Odisea

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Fotos: Kaloian Santos Cabrera.-

Estaba en el aire, algo había cambiado. De elegante gris, en su pecho el escudo y el yelmo, Diego Armando Maradona comenzó su Odisea. Bien sabía que no sería fácil y aun así lo encontró bajo el sol radiante que iluminaba nuestro Bosque. Festejando con todo el pueblo la alegría de ser tripero. Sí, está bien, hay quienes vinieron a verlo a él, hay quienes de repente se acercaron a nuestra grey. Pero a nadie mal hace crecer nuestra humilde pasión. Porque el Bosque nunca estuvo vacío en los momentos aciagos, no es novedad que la fiesta haya llegado para bienvenir el camino de Dios.

Hablemos de fútbol.

Quizás el mejor partido de Gimnasia. Enfrentando al campeón, no fue superado ni en llegadas, ni en juego. Mostró las armas propias de una convicción fortalecida y una motivación especial. Sin embargo, versus dos goles en contra es muy difícil combatir. En un equipo que mejoró colectivamente, los problemas individuales se mantienen y pasan a ser una cuestión gravitante.

El Lobo optó decididamente por la presión alta. La disposición de Maradona-Méndez de zanjar el medio con cinco volantes para presionar la salida del juego de Racing dio sus frutos. El rival no tuvo comodidad para salir jugando y no lo pudo resolver con pelotas divididas. Los problemas asociativos y la falta de ruedo en el trabajo del nuevo cuerpo técnico aún se sienten en la resolución de ataque. Gimnasia no sabe definir, no sólo frente al arco sino que también le cuesta ser preciso en los toques determinantes de la jugada.

Velázquez cumplió una importante labor como pívot, aunque es cierto también que le restó tiempo para poder ser el 9 de área que reciba los centros. Como siempre lo hemos mencionado, Tijanovic es más empuje que calidad, por lo cual fuerza errores en la defensa rival pero no tiene la técnica para aprovecharlos. Los desbordes de Licht fueron certeros, García con más malas que buenas pudo generar algunas aproximaciones y Ayala perdió ritmo al ser definido como un 5 tapón -posición estéril teniendo línea de 5-. Mención aparte para Franco Mussis que continúa fuera de ritmo físico y futbolístico. El trabajo aeróbico sigue siendo un debe en el plantel, no hay contragolpes veloces y ante las incursiones de Comba o García, sus compañeros directamente no llegaban a correr hasta el campo rival a tiempo.

Ante un balance positivo del primer tiempo: triple error en defensa. Dos de ellos de Alexis Martín Arias: no salió a cortar el centro y de público conocimiento es el resto. La defensa perdió la marca y Racing con poco se encontró ganando cuando Gimnasia merecía más.

Comenzado el complemento, el mediocampo mostraba falencias. Paradójicamente, aún con línea de 5 Gimnasia siempre enfrentaba los duelos en inferioridad numérica. En ofensiva, la tarea que realizaba el paraguayo 17 de espaldas al arco bien podría haber sido tomada con mejores resultados por Brahian Alemán desde el minuto 45 sin sacar al primero y enviándolo al área.

He aquí un error del cuerpo técnico que optó por sacar a quien venía jugando bien y poner a Spinelli que este domingo como los anteriores, no entró en juego. De medio campo hacia adelante Gimnasia deambuló sin asociaciones ni sociedades, y fue más el ímpetu que la coordinación lo que primaron. Racing encontró en la voluntad, el oficio y la calidad de Cvitanich, López y Zaracho la resolución a sus problemas de juego.

Como en un combo promocional, el empate llegó con el desahucio. Error en la presión defensiva y demora en la reacción de Martín Arias que terminaron con el inmediato gol académico. Demasiado tarde, Alemán ingresó para patear algunos tiros libres e intentar generar pero el partido ya estaba roto y las chances eran escasas.

Aun con todos los errores mencionados, Gimnasia no fue superado por Racing, nada más ni nada menos que el campeón contra el último. Es notorio el cambio en la autoestima e imprescindible para la dura empresa que tenemos por delante. Lamentablemente la motivación es sólo un factor en el juego, que ha mejorado pero que le es muy difícil competir contra dos groserísimos errores que modificaron radicalmente lo que podría haber sido un 1 a 0 luchado en favor del local.

Haremos votos para que continúe la motivación y se limiten estas desgracias. Dios está con nosotros.

Lautaro Fernández Elem.-

Foto: Kaloian Santos Cabrera.-
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