BALANZA EN EQUILIBRIO

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El empate se gritó fuerte (foto: @gimnasiaoficial)

Balanza en línea, empate en 1: igual de positivo como de negativo.

Luego de siete derrotas consecutivas contra un Lanús con muy buenas armas, es positivo el empate. No se perdió y se demostró que a ningún equipo le será fácil enfrentar a Gimnasia. Este tipo de empates obliga al Lobo a hacerse fuerte y ganar de local en el Bosque. Parece que no, pero el equipo de Ortiz genera chances de gol. Tácticamente, el Indio es muy práctico y si es necesario, cambiará el planteo en cancha varias veces en un tiempo para contener al rival. No muere con la suya si no corresponde. Con más para perder que Lanús, y también con más chances de gol a favor del Granate, el tripero sacó un buen punto.

Como señalamos en el último envío, el problema de la zaga central era tan evidente que corregirlo sería fácil: cambiarla. Se lo hizo y funcionó. Torsiglieri estuvo firme, teniendo que afrontar debilidad de sus marcadores de punta y de los volantes centrales. Se coordinó la dupla central con Morales, que evidentemente conoce bien la posición de primer zaguero, algo no menor para la temporada que está empezando.

Sin embargo, no va a alcanzar. Lamentablemente, 20 minutos ofensivos por partido no van a ser suficientes para alcanzar los puntos necesarios. Lo vimos en Temperley: esos 20 fueron 30 sólo por la obligación ética que genera de tener un hombre más.

“No podemos generar tanto para convertir tan poco”, ha dicho Hernán Darío Ortiz. Y tiene razón. Tijanovic, Spinelli y Comba son muy voluntariosos, presionan y corren todo el partido pero su tarea principal –resolver bien con la pelota en los pies cerca del área– no fue cumplida. Cuando adquieran precisión y velocidad con el balón, se saldará la falta de gol que aqueja al Lobo.

Para suplir la ausencia de Morales que había cumplido bien de 4 en Temperley, entró en cancha Caire, que perdió los cruces para posteriormente ganar corriendo de atrás, hasta que esa técnica improvisada no aguantó más y se ganó las dos amarillas. En Defensa y Justicia no sólo era suplente, sino que trabajaba junto a centrales más veloces y junto a volantes que hacían el recorrido completo. Melluso nunca recuperó el esperanzador nivel que tuvo con su rutilante aparición en primera. La lesión que lo relegó algunas fechas lo condicionó. Igualmente creemos que no debe salir del equipo, aunque las especulaciones sobre la recuperación de Licht lo pongan como fija para el partido ante San Lorenzo.

Ayala bien, Mussis no jugó. No sólo no encontró la pelota sino que tampoco encontró a las rivales. Al ex All Boys “Diosito” Vera le costó más sortear a los volantes de contención de Acassusso y San Telmo que al Gordo. Ni en la marca ni en la distribución pudo hacer pie. Ya habíamos señalado que no tiene la calma y el aplomo suficientes para ser el capitán y doble cinco de Gimnasia. En su lugar, el paraguayo entró en juego permanentemente, con más derrotas que victorias en las pelotas divididas pero con la nunca menospreciable calidad que derivó, por ejemplo, en el gol de García. Es imprescindible en el mediocampo albiazul, si logra encontrar el equilibrio con otro acompañante y con la movilidad de Comba y García, puede generar aún más. Demostrado está que los pelotazos de volantes y centrales tienen que ir a los famosos “cuadrados” a espalda de los marcadores de punta y no a la zona de los centrales, ya no hay 9 referencia que baje la pelota ni un doble cinco que gane los rebotes.

García no tiene las cualidades defensivas que necesita el planteo de Ortiz. Lo cual es hasta positivo, porque de tenerlas, no hubiera llegado a la posición de gol que le dio el empate a Gimnasia. “Huevos tienen todos, lo que falta es cabeza”, dijo Ortiz. Perfecta definición. Es exactamente lo que tiene y lo que falta en su fase ofensiva. Las incursiones solitarias de Comba o de Velázquez enfrentando a 4 defensores y 1 volante central rivales habla de bien de sus huevos pero mal de su cabeza. Falta velocidad y organización en los contragolpes, que tienen más de expediciones que de ataques.

Es un buen punto si nos ubicamos en el contexto. El equipo se está formando y sus jugadores, poniendo a punto. Pero Gimnasia no puede sólo “cumplir un buen papel” en el torneo, tiene que pelear arriba para poder quedarse en primera. Hacerse fuerte de local y volver a ganar de visitante. Para eso es necesaria la concentración defensiva y la ambición ofensiva. Traducido en trabajo: ganar.

Lautaro Fernández Elem.-

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