UN GRITO DE CORAZÓN

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En una tarde muy calurosa de abril se disputó el primer clásico platense del nuevo siglo. Las estadísticas dirán que Gimnasia, hasta su forzada y temporaria mudanza a 25 y 32, nunca en la historia había perdido un clásico en dicho mes. Pero en aquel abril del 2000 los hinchas de Gimnasia mantenían dos costumbres cuando se jugaba en 1 y 57: completar todo su sector antes que el local, dejando a los rezagados el incómodo y abarrotado pasillo de abajo, y llevar bolsas con papelitos recortados para recibir al equipo. Faltaban todavía 13 años para que el asesinato del hincha de Lanús, Javier Gerez, en el estadio Ciudad de La Plata, dejara sin hinchadas visitantes al fútbol argentino.

Aquella tarde el calor se hacía sentir y, seguramente por orden de algún pícaro que se sabe de antemano en desventaja, las gaseosas se dejaron de vender temprano en la tribuna que más gente apretujada tenía: la visitante.

Gimnasia comenzó perdiendo y ganó 2 a 1. Hubo de todo. Un arquero que alardeó cuando el local se puso en ventaja y terminó padeciendo un vendaval de cargadas. Facundo Sava, autor del primer gol, fue expulsado posteriormente y Gimnasia tuvo que sostener el resultado durante todo el segundo tiempo con un jugador menos. El éxtasis del final con una canción que ya había sido himno tribunero en 1993, antes del descenso del equipo “pincha” y que se clavó como un puñal sobre los derrotados: “se pensaron que ya estaban salvados, pero ahora están todos cagados, con Solari se van para el descenso y por eso hoy le cantamos esto: ¡Se van a la B! ¡Se van a la B!…”.

¿Cómo aguantamos cantando y gritando todo el segundo tiempo, con semejante calor?… No lo sé. Fue como si nos hubieran convencido de que sí dejábamos de alentar, llegaba el gol del empate. Nadie aflojaba, ni chicos ni grandes. El recuerdo de los últimos quince, diez, minutos, a puro grito, esa energía que emanaba en esa tribuna, antes del estallido final y de los abrazos, me sigue conmoviendo.

Es que había una historia de banderas pintadas colosales; de terremotos surgidos de  miles de saltos y de trenes colmados cuando la parada era brava y el equipo necesitaba apoyo, que avivaban ese fuego humano. Y es que el aliento es una parte de la identidad de Gimnasia, como su condición popular, su solidaridad, su capacidad de ir tonificando, año a año, más allá de resultados deportivos, una pasión que sorprende a los demás, por su entrega y por su ingenio. Los golpes, los muchos que ha recibido, no lograron empañar, en lo más mínimo, esa luminosidad atravesada por un rayo azul, del más profundo mar, que es su uniforme.

Cuando los jugadores de Gimnasia salen a la cancha en el Bosque, con el entorno del verde césped y las copas de los árboles asomándose, rodeados por esas tribunas, como la Néstor Basile (tribunas que no se alzaron ni crecieron por obra de magnates ni empresarios, sino gracias a la defensa y a la construcción que propiciaron sus hinchas) la camiseta resplandece y desata una emoción muy fuerte entre sus enamorados. Es un sentimiento arraigado en los barrios de La Plata, de Berisso, de Ensenada, enlaza historias de abuelos, padres, hijos, nietos, amigos y esos hermanos tan queridos, como son los compañeros de tribuna.

Ese tripero, a veces demasiado quejoso y temperamental, que en la derrota o en la victoria está gritando con el alma en la tribuna, es Gimnasia. Ese Gimnasia  que festeja sus fechas patrias donando sangre, el club de los creativos que generaron libros, revistas, afiches, murales, temas musicales, obras de teatro (Vení que te cuento) y películas (La Pasión) y una manga con forma de Lobo por donde salen los jugadores. Esos hinchas humildes que aportaron con esfuerzo una bolsa de cemento para construir un club mejor o ahorraron para poder comprarse una camiseta blanca y azul, o que en esta crisis exprimen el bolsillo para poder pagar la cuota, son los que merecen muchas alegrías, merecen equipos cuyos jugadores dejen en la cancha un poquito más de lo habitual, como un tributo a esos hinchas que han dado mucho más de lo esperado. -Rafael Ton-

 

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