ES LA ATAJADA DEL LOLO

0

A 25 años del segundo título de Gimnasia, Javier Abel Lavallén recuerda el penal que cambió el rumbo de la final ante aquel River plagado de estrellas. El Bosque estallado y un grito de guerra contra el negacionismo del periodismo porteño… y platense: ¡Lobo campeón!

La posibilidad para River en los pies de Guillermo Rivarola ¿Fuerte y al medio? Dará la orden Castrilli. Rivarola que llega, Rivarola… ¡La-va-llén… monumental, sensacional el uno de Gimnasia!

El relato de Walter Nelson fue interrumpido por un alarido feroz. Nada que envidiarle al grito de gol. Era la atajada de Javier Abel Lavallén al penal ejecutado por Guillermo Rivarola. El punto de inflexión en el histórico partido del 30 de enero de 1994 para el segundo título de Gimnasia y Esgrima La Plata.

Al cumplirse 25 años de la obtención de la conquista de la Copa Centenario, el ‘Lolo’ recuerda en diálogo con Ginasiá: “Hoy que lo vemos a la distancia, fue algo muy importante tanto en mi carrera como para el Club. En ese momento por la edad quizás no le daba real dimensión a lo que estaba viviendo”.

“Le ganamos la final a un súper River, exitosísimo y base de la Selección nacional. Teníamos nuestras armas, sabíamos lo que queríamos y pudimos plasmarlo dentro de la cancha”, resume.

“Si bien ya había jugado algunos partidos, fueron muy poquitos desde el debut. Me marcó y me abrió las puertas para mi trayectoria en el fútbol”, añade y reflexiona: “ese título es muy importante para nosotros los gimnasistas que no estamos repletos de campeonatos, tenemos el torneo del 29 y la Copa Centenario. Quizás no se le dio la importancia que merecía, algo muy injusto. Con el tiempo se le va dando relevancia, hay que valorar esa historia que forma parte de nuestro Club”.

“El reconocimiento, más allá de que sea para los jugadores, tiene que ser para un montón de gente, el Club está por delante. Se están cumpliendo 25 años y es la primera vez que se celebra el campeonato, más allá de un agasajo, hay que darle la importancia institucional. Vemos que van pasando los años y es muy difícil llegar a ese tipo de logros”, añade el Lolo, quien merced a sus actuaciones en Gimnasia fue convocado a la Selección nacional Sub 23 para dos certámenes distintos.

Convocado por Pablo Morant y Hernán Darío Ortiz en 2010 para ser entrenador de arqueros en el fútbol juvenil de Gimnasia, cargo que continúa ocupando, Lavallén subraya la importancia de volver a las fuentes para solidificar el modelo de Club: “la mayoría de ese equipo era con chicos surgidos en Gimnasia. Se fue forjando y le dio otra jerarquía a los planteles.Se peleaban los torneos y durante la década del 90 se vendieron muchos jugadores formados en la institución y se logró así un reposicionamiento institucional”.

Finalmente, destaca: “A Gimnasia llegué a los 8 años, hice todas las inferiores y tuve la fortuna de poder debutar en primera, lograr un título. Más allá de no tener muchos partidos, me permitió llegar a México, desarrollarme como profesional y siempre la gente del Lobo me brindó su afecto”.

“Hay que poner por delante al Club, se tiene que hacer fuerte en estas cosas, valorando aquella etapa para tomar como reflejo la política de que no había que salir a buscar más que algún que otro refuerzo puntual. Ese es el camino, hay que pensar en volver a esas bases. Que los nombres no estén por encima del de la institucional”, añade

“En estos momentos que no son los ideales hay que parar la pelota y pensar qué fue lo que se hizo bien a nivel fútbol. Es el momento de seguir apostando a los pibes; los que queremos bien a Gimnasia, los que tenemos un sentimiento muy arraigado con este Club, lo queremos en crecimiento, dejando egos de lado, para que los hinchas lo podamos disfrutar siempre con el escudo por delante”, sentencia el Lolo.-

Marcelo Zilla

Compartir
Artículo anteriorEL LOBO VIAJA A MAR DEL PLATA
Artículo siguienteAIRE FRESCO

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here