YA TODOS VAN A ESCUCHAR TU REMERA

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Corría el Torneo Apertura 2008 y Gimnasia comenzó a tener en su camiseta la publicidad “La Nueva Seguros”. Lo llamativamente desagradable era que dicha inscripción estaba en color amarillo.

Cuando parecía que finalmente habían hecho la camiseta como debía ser (solo colores azul marino y blanco, el escudo con las siglas correspondientes, la franja que da toda la vuelta) aparece en medio del pecho de la gloriosa esta antipática publicidad, en un color que nada tiene que ver con Gimnasia.

Esto no cayó bien en el triperío y es en ese marco que un grupo de socios se movilizó para intentar que esta publicidad vaya en color blanco y en color azul en la camiseta alternativa, o al menos que salgan a la venta camisetas sin publicidad.

Después de varias gestiones, reuniones con dirigentes, llamados y correos electrónicos a la firma Kappa, se llegó a la conclusión de que daban la espalda al clamor popular, dando a entender que era un arreglo entre la propia empresa de indumentaria, Comisión Directiva y La Nueva. No le daban al hincha la oportunidad de poder comprar la camiseta «limpia» sin publicidades.

Al ver que los reclamos no prosperaban, se decidió hacer una nueva camiseta, humildemente: la camiseta de los hinchas.

La idea comenzó como algo simple, una camiseta para un grupo de entre ocho y diez personas, nomás. Pero se generó expectativa y la cuestión se fue agrandando, al calor del descontento con la farolera publicidad.

Pasaron varios meses entre decisiones de diseño, cambios de talleres, elecciones de telas, etcétera Hasta que finalmente el 3 de octubre del 2009 se llegó a una camiseta casi idéntica a la de Kappa, pero con identidad bien tripera, en lugar de Kappa la marca era “60 y 118”, en lugar del logo de la compañía, el Lobo, y el resto de las publicidades es la inscripción de “No hay Lobo sin Bosque”, y –claro- sin publicidad en la franja azul.

Las premisas de este grupo de socios fueron: hacer una camiseta que respete la identidad y sirva como herramienta de protesta; que sea de calidad y no lucrar. Se vendió a precios accesibles y mucho más económicos que la indumentaria oficial. Y finalmente, se aprovechó para visibilizar la lucha por el Bosque.

El hincha de Gimnasia confió en que esto era de buena calidad, y no se lo defraudó. Las camisetas se vendieron al costo solo para poblar la tribuna de ellas y que los triperos tengan una camiseta como se merecen. Salieron a la calle un poco más de 250 casacas.

No son pocos los que les piden ¿Para cuando una reedición? y ostentan la calidad de las camisetas que todavía se ven radiantes. La camiseta del primer equipo hoy respeta el diseño y los colores. Cuando no sea así, exijámoslo. Cuidemos la identidad, los colores, el escudo como debe ser, la camiseta, el Bosque. En fin, defendamos al Gimnasia del cual nos enamoramos.

 

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