Y AHORA: COMO NOS ENSEÑÓ GRIGUOL

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Boca tiene 33 puntos de ventaja sobre Gimnasia, faltando una fecha para que termine el torneo. En el Bosque no se notó tal diferencia. En una campaña pésima del Lobo, sólo puede rescatarse que en 60 y 118 venció a River Plate, a San Lorenzo y ahora logró un empate, tras ir perdiendo en dos oportunidades, con el Boca campeón.

La diferencia más notable es la actitud de los jugadores y la ilusión más grande que el semillero empiece a dar resultados lo antes posible. Todos esperamos que ese trabajo que pareciera invisible y lleva años, de, pronto, los mejores frutos.

En Gimnasia, aparenta sistemáticamente que todo está por hacerse. Y que lo que se hace es por el empuje de sus hinchas más que por una planificación dirigencial (no ahora, desde hace años). Desde la cancha de sintético, la manga con forma de Lobo, la fiesta murguera en los carnavales, el museo en el Estadio del Bosque es todo por obra de los socios que se agrupan, conscientes de los faltantes, se organizan y trabajan por el crecimiento de la institución, más allá de los resultados deportivos. La tribuna Basile se llevó a cabo, mayoritariamente, por el impulso de la gente que estuve presente desde que fue a la sede, exigiendo que llamen al arquitecto Luis Díaz y lleven a cabo su proyecto, hasta comprando las ubicaciones.

Pasan los años y la pileta más grande de la ciudad sigue sin estar techada, desaprovechando meses de utilización y ganancias. El paseo del Bosque, miles de personas todos los días, pero no encuentran en el predio de Gimnasia un lugar para refrescarse o descansar. El hincha de Gimnasia no tiene un restobar propio donde encontrarse – no un espacio chico y caro – al contrario, algo con precios populares, como ocurre en otros clubes donde va muchísima gente. Gimnasia juega con Boca, el país futbolero mirando el Bosque y no aparece ni un solo espacio nuevo que llame la atención para promover la llegada de alguna publicidad. El predio del Bosque tampoco ofrece un espacio de futbol cinco, actividad que mucho reditúa y convoca. En Gimnasia pareciera que todo está por hacerse. Y la “trampa” donde muchos directivos cayeron, también lleva muchos años: confundir a Gimnasia con un equipo y no con un club. Entonces ponen el carro adelante del caballo. Buscan “pegarla” trayendo jugadores, aunque el club se endeude. Y a la clara están los resultados.

Los equipos que pelean campeonatos, no por una racha, sino algo constante, son equipos que se generan cuando el club es fuerte, no al revés. Lanús, por citar un ejemplo con una institución que tiene mucho menos convocatoria que Gimnasia, construyó el estadio, trabajó mucho en inferiores, levantó gimnasios, cuando la gente ya empezaba a ir, los iban haciendo socios, ladrillo a ladrillo, fue peleando torneos y salió campeón ¿En algún momento tuvo ayuda en su momento del municipio? Sí. Pero Gimnasia también la pudo tener, si hacía las cosas de otra manera. Gimnasia tiene que terminar de cerrar su estadio, jugar un partido de inauguración, llamar a los exjugadores, abrir las puertas a todos los hinchas de Gimnasia que gritan los goles en sus casas pero no tienen la posibilidad económica, ni la costumbre ya, de ir seguido al Bosque a alentar al Lobo. Apuntar a demostrarnos a nosotros y a todos, que crecemos en serio. Trabajar para ver la cancha terminada, la cancha repleta sumando esos hinchas que hoy quedan afuera porque no les alcanza para comprarse una camiseta oficial, porque ya perdieron la rutina de pagar la cuota. Crear el marco adecuado para apoyar al equipo.

El hincha de Gimnasia grita ¡Ginasiá! Otros son los clubes donde hablan en inglés. Respetemos nuestra identidad y aprovechemos que somos el club más popular de La Plata, Berisso, Ensenada y Magdalena, tenemos que crecer en lo propio, reforzar al equipo con lo nuestro, como nos enseñó Griguol, si traemos un jugador de afuera, tiene que ser alguien que estemos muy seguros que realmente sea superador, gastar por las dudas, no.

Ya casi se va el torneo. Esperamos qué Pellegrino asuma los errores que llevaron a Gimnasia a un lugar en la tabla que los hinchas no merecen, y que borre con obras reales todas las contradicciones y los conventilleríos de los últimos tiempos, con temas como la localía, el confuso e improductivo paso de Depietri con sus viajes a Europa, las renuncias de Sava y Soso, el quejarse de que no hay plata pero traer “refuerzos” mayores de treinta que hace dos años que no hacían goles. El bajo promedio no vino solo. Si no se asumen los problemas, no se pueden solucionar.

Fotos: Pato Cremonesi

 

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