EL PASTOR Y LOS SANTOS EVANGELIOS

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Besando el escudo, durante el Bautismo Tripero.

“Gimnasia es un milagro y una religión”, sabía decir Néstor Basile. La frase se replica en cada jornada y en los recientes festejos por el Día de la Patria recobró aún más fuerza. Sergio Graciosi volvió a los “hábitos” y en su rol de clérigo albiazul encabezó la liturgia del Bautismo Tripero. En una charla con la Revista, cuenta sensaciones, recuerdos del programa partidario pionero y las ideas para el Club social, popular y solidario que anhelamos.

“Fue muy lindo desde el momento en el que me convocaron todos los chicos que trabajan en la Subcomisión del Hincha. No pasa por lo personal, por supuesto que a uno lo llena de orgullo un momento así, pero lejos de toda vanidad esto es un colectivo en el que estamos subidos todos. Fue muy lindo por su originalidad y por despertar la fe del hincha nuevamente, la incondicionalidad, es en suma una muestra más de amor”, introduce Sergio sobre la ceremonia del pasado sábado 3 de junio en el templo del Bosque.

También menciona que se trató de “ir a convalidar nuestros ‘votos’ de fe, de esperanza, de estoicismo, de estar siempre presentes, pase lo que pase. No nos manejamos con campañas, rendimientos, gestiones directivas o modas. Esto es así y tenemos que entender que lo nuestro es un camino del que no debemos apartarnos y es entrega permanente. Vamos y no pedimos nada. Claro que disfrutaríamos de una gran campaña, pero el Bautismo no es ‘yo te doy porque vos me das y el día que no me des yo ya no te doy’, eso no es ser hincha. Lo nuestro es dar sin pedir nada a cambio, eso es amor. Todos nos agarramos broncas y decimos ‘me gustaría que…’ pero el momento fue ese: ‘estás dispuesto a seguir prometiendo incondicionalidad’; “¿pase lo que pase?”; “estar siempre al lado de Gimnasia”.

En cuanto a lo emocionante de la jornada vivida en el Bosque, Graciosi rescata que “hubo momentos muy lindos, chicos y chicas, panza de embarazada, hubo bebés, adolescentes, adultos. Fue hermoso y quedó claro que es una liturgia gimnasista laica, para que nadie se ofenda. Es un homenaje que se va a hacer los 3 de junio y los 10 de diciembre. Y se suma a los corsos, la donación de sangre, esta evangelización permanente, los socios al minuto. Son muestras de amor. No nos manejamos con la lógica de ‘a ver cómo vamos en la tabla’. El nuestro ha sido siempre más un camino de espinas que de flores y tenemos que seguir y seguir”.

¿Qué podés dar? Realmente dar

Más allá de que Gimnasia se fundó con un grupo de niños bien, se fue transformando en un club popular con el arraigo de las franjas más humildes, de los sectores más desprotegidos. Se fue generando este club popular y a partir de eso para nosotros siempre hay fiesta. Siempre que haya una bandera de Gimnasia o una camiseta, más allá de alguna bronca, el pueblo tripero siempre está presente. Ser de Gimnasia es un orgullo.

Tantos golpes, traiciones, errores, malas gestiones, picardía de muchos que utilizaron a Gimnasia para catapultarse. Gimnasia ha vivido todo. Fuera de todo fanatismo, ha soportado y soporta episodios que ningún club ha soportado, sin tener tantos laureles la gente sigue de pie, eso es lo formidable.

EL PASTOR

Gimnasia una Pasión fue el programa pionero entre los partidarios. En los 90 marcó una época para propios y extraños a bordo de darle más voz al hincha, adaptaciones de famosas canciones (inolvidables aquellas de “El hombre del piano” o “El amor es más fuerte”); sketches y la originalidad de mostrar las imágenes del partido con foco en la tribuna, sonido ambiente y cuestiones de color (todos puntos que luego utilizará el programa El Aguante de TyC Sports, cuya primera imagen –año 1997- fue justamente en el Estadio del Bosque).

Además, Sergio Graciosi fue célebre en su rol de Pastor, agigantado por la gran campaña de 1995, llegando a medios nacionales, en sintonía con las movilizaciones del pueblo tripero de las que hablaba el país.

“La idea salió de la producción del programa, siempre con la vocación de darle una impronta más desestructurada a la televisión. Mostrábamos todo lo que sucedía, pero con una cuota de humor”, recuerda y luego expresa que “entre todos, Adrián Belinche, Guillermo Bolatti, Javier Garbulsky, Manuel de Olano, Farfán, salió la idea de cerrar el programa con un pastor, emulando al Pastor Giménez”.

En TN lo anunciaron como un pastor real y luego salió la explicación en Clarín que era un personaje tripero.

“Salió bien, podía haber sido un fracaso. Creo que el primer partido fue con Belgrano en Córdoba. Yo entré, la gente de Gimnasia miraba, algunos aplaudían, fue todo muy raro, ‘¿este boludo qué carajo hace?’, dirían algunos. Después se fue repitiendo y siempre de visitante”, completa.

Dios le da pan al que no tiene dientes y copas al que no tiene gente.

Tras ponderar la importancia de Carlos Timoteo Griguol en las grandes campañas de Gimnasia, Graciosi lamentó que no se haya podido dar el título en un torneo regular.

“De repente te encontrás que salieron campeones Arsenal, Banfield o mismo el último campeón, Lanús, le ganaba a San Lorenzo la final 4-0 y creo que a nosotros nos tienen que sacar con Infantería si nos pasa”, admite, pero dispara: “se va a dar. Ellos (no los nombro) saben lo que puede llegar a pasar. Nosotros estamos desnudos Gymnos en griego es desnudo, porque los atletas corrían desnudos. Vinimos a este mundo desnudos, nos tenemos unos a los otros, nada más ni nada menos. Pero vos decís, ¿por qué se preocupan tanto por nosotros? Eso causa preocupación. No saben si es hoy, mañana o pasado. En algún momento puede llegar el día y mamita, agárrense”.

Y sobre el Viejo, rememora: “con Griguol hablábamos de todo. Desde que él tocaba la batería hasta las cuestiones del día a día. Él puso orden en el Club. Con los directivos exigía prolijidad, presencia, el preparador físico Javier Valdecantos también exigía. Carlos era muy paternal. Porahí nos preguntaba ‘¿che este auto de quién es?’, de fulano. Venía el jugador y le decía ‘¿Este auto es tuyo? ¿Y vos tenés departamentito?; no, alquilo Carlos. ‘Bueno primero comprate la casita. Estudiá’”.

“Él estaba enojado con la gente de deportes de Clarín. Una mañana cayó un flaco del diario para hacerle una nota extensa, se la pide y el Viejo le dice ‘siempre está fulano en Deportes? Decile que la nota cuesta 100 pelotas de fútbol’. El periodista le replica si la podían hacer en ese momento. ‘No, no, no. Mandame las pelotas y la hacemos’. Un día llegó un camión y eran las pelotas. Llegó Griguol, fueron 50 para entrenar y las otras las guardamos para cuando hagan falta y guay que vaya y haya 49. Tenía esas cosas. Y cuando necesitó sembrar los campos de césped se puso la gorra con un auspiciante, igual que a las señoras de Estancia Chica que lavaban a mano, mandó a comprar las máquinas automáticas. Fue sembrado todo eso. Salir campeón es mucho más que meter la pelota dentro del arco, tenés que ir sembrando todo eso”, reflexiona.

Gran Congreso Gimnasista

Una jornada, dos o tres. En el Polideportivo. Para fijar políticas de Estado. Hay temas que son duelos que no hemos podido resolver, los hablás y los hablás cuando te juntas a comer un churrasco entre triperos, siempre los mismos temas. Por eso hay que juntarse, socios, hinchas, filiales, un tiempo determinado para hablar, con seguridad, moderadores, con una condición: cada expositor tiene que concurrir con una idea, porque quejas tenemos a montones.

Desde lo más chiquito, como ser que feas están las veredas del Estadio, ‘yo consigo mano de obra, iluminación’, hasta habilitar más ventanillas y llegar a un gran proyecto de club, sobre todo futbolístico, que es lo que dentro de Gimnasia tiene mayor espacio y que haya un departamento de fútbol con gente que alguna vez haya pateado una pelota. No estamos en condiciones de solventar 52 contratos profesionales.

Una contra muy grande que tuvo siempre Gimnasia es que el diario más viejo de la ciudad es de ellos. Por ende, lo de ellos tiene un paraguas protector y lo nuestro se ventila de manera escandalosa. Cuando estábamos en Dardo Rocha Cable Visión, recordamos cuando sacaron con título catástrofe a ocho columnas: “Descendió Gimnasia” y con ellos fue, chiquitito “el desafío es volver”.

Nos llamaron para hacer el programa en el canal de ellos y no aceptamos, nos ofrecieron todo, fue tentador, pero no podíamos.

Y nuestro amor es más fuerte

Yo valoro siempre al hincha, no desmerezco al socio, para nada. El hincha, el que veíamos cuando íbamos a la cancha y me gustaba mirar siempre al que estaba solo. En las movilizaciones. El sanguche envuelto en un papelito que se llevó de la casa, con la guita justa, llueva, truene, eso es hermoso. Lo otro, lo del “hincha caracterizado” es un mote que detesto ¿Caracterizado por qué es famoso? ¿Por qué tiene billetera? Que se vaya a cagar. A ver si conoce las canchas que conocieron los hinchas, a ver si se cagó a palos por Gimnasia. Con todo lo que hemos pasado, la gente sigue de pie. Esa riqueza hay que cuidarla, el hecho de ser incondicional no es ser tonto.

Yo me guardo la imagen de los festejos de la Copa Centenario, al Gordo Montesino se le caían las lágrimas, parado en el cordón de la vereda, con ese gorrito piluso del Lobo, disfrutando. Eso es Gimnasia.-

VIDEO:

Marcelo Zilla

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